
La fria brisa que, al entrar
por la ventana de una casa sola
y llena obscuridad por la medianoche y la
falta de electricidad, tocaba mi rostro, mis
brazos y mis manos que tocaban las
cuerdas de una gastada guitarra que conserva su
buen sonido.
ante la soledad en la que me relajaba
y el agudo silencio de la gente y sus
vidas que solo era acallado por el sonido
de los rayos la lluvia y el sonido de mi guitarra
Con la lluvia en direccion a una ventana abierta,
con el sonido de una buena cancion improvisada
los bajos del blues y una soledad que puede ser cortada
por la llegada de los padres, hace que asta el mas
optuso de los sujetos, aprecie el momento.
